Escuchar antes de decidir
Los contribuyentes merecen ser escuchados antes de que el sistema se defienda a sí mismo.
Un líder comunitario de Houston cuyo trabajo abarca educación, bienes raíces, negocios, ministerio y servicio vecinal.

Cris Moses es un líder comunitario de Houston, pastor, agente de bienes raíces, empresario y exeducador. En cada uno de esos roles, su trabajo ha tenido un mismo enfoque: ayudar a las personas a entender sistemas complicados, tomar decisiones informadas y recibir el servicio que merecen.
Como profesional de bienes raíces, Cris ve de primera mano cómo los valores de tasación, las exenciones, los datos del mercado y los registros de propiedad afectan a propietarios, compradores, vendedores, pequeños negocios y vecindarios. Entiende que un número en una notificación puede tener consecuencias reales para el presupuesto de una familia, para una persona mayor que desea permanecer en su hogar de muchos años o para un pequeño negocio que intenta planificar el año.
Su experiencia como educador moldeó su forma de ver el servicio público. Las personas no deberían tener que convertirse en expertas en los procesos del gobierno simplemente para proteger sus intereses. La información debe ser clara. Las instrucciones deben ser sencillas. Las preguntas deben recibir respuestas. Y cuando algo sale mal, debe existir una vía razonable para corregirlo.
Ese es el compromiso que Cris llevaría a HCAD: escuchar a los propietarios, hacer que el proceso sea más fácil de navegar, exigir decisiones precisas y comprensibles y responsabilizar a la organización por la calidad del servicio que brinda al público. Para Cris, las instituciones públicas se ganan la confianza siendo receptivas, transparentes y enfocadas en las personas a quienes sirven.
El servicio público debe hacer que los sistemas complicados sean más fáciles de entender — y de confiar.
Los contribuyentes merecen ser escuchados antes de que el sistema se defienda a sí mismo.
Una agencia pública debe poder explicar decisiones importantes en lenguaje sencillo.
Las buenas intenciones no bastan. La calidad del servicio y los resultados deben medirse.
La Junta debe gobernar HCAD eficazmente sin interferir en tasaciones individuales.